A diario escuchamos en la
Aquí surge el tema principal: en los últimos 5 años hemos creado diferencias entre nuestro “yo offline” (que trabaja, estudia, etc.) y nuestro “yo online”, el cual interactúa con conocidos y desconocidos mediante la pantalla de un PC. ¿Cómo ha ocurrido? Muy simple: Internet nos lo ha permitido. Ésta herramienta nos permite crear “avatares”, subir fotos, proyectar alguien que quizás no somos, conocer gente aunque seamos tímidos en la realidad, jugar juegos fantásticos, etc. Obviamente esta es una visión más pesimista de esta nueva tendencia, ya que estas redes también permiten mantener contactos con viejos amigos por muy lejos que se ubiquen a nivel geográfico, subir fotos y videos y, de hecho, hacer negocios, lo cual probablemente lo hace atractivo para los más emprendedores.
De esta forma surgen nuevas culturas o Ciberculturas, las cuales nunca hubieran existido sin el factor internet, principalmente por el factor geográfico. Los adeptos a cualquier tip
El tema de “cultura” ya no depende de color de piel o ubicación geográfica, si no que de tendencias y de cuan cerca tengo un computador con internet. A partir de eso puedo entrar en la Red que yo quiera y hablar sobre noticias, juegos, ideas o cualquier cosa con gente interesada en el tema a discutir, lo cual es posterior a crear una nueva identidad a mi antojo (un “yo online”), para incluirme socialmente en este nuevo medio, ya que a partir de ese punto, soy un personaje público.
Las relaciones interpersonales ya no son lo mismo que hace 10 años. El estar constantemente conectados cambió para siempre nuestra forma de ver la sociedad (e interactuar en ella) y nuestras tendencias. ¿Cómo avanzará esta tendencia? No sabemos. La conectividad avanza tremendamente rápido y la tecnología no para de evolucionar. Podríamos prever, por cierto, que el internet seguirá siendo la herramienta más importante para la comunicación durante muchos años más.